Si tienes un sitio en WordPress, seguramente has visto avisos de actualización. Los hay de todo tipo: del propio WordPress, de plugins, de temas y hasta de la versión de PHP en tu cuenta de hosting. ¡Solo esta semana trabajé en sitios que tenían docenas de actualizaciones pendientes!
La mayoría de los dueños de sitios caen en uno de dos grupos. El primero ignora las actualizaciones y va acumulando mucha “deuda técnica”. Poco a poco, partes del sitio dejan de funcionar, muchas veces sin que nadie se dé cuenta. Mientras tanto, las empresas de hosting siguen haciendo cambios, y tarde o temprano esos cambios dejan atrás la configuración de un sitio viejo.
El segundo grupo activa las actualizaciones automáticas y se olvida del tema. Eso puede funcionar por un tiempo. Pero si no sabes qué se está actualizando, es mucho más difícil averiguar qué falló cuando algo se rompe.
Los dos enfoques tienen sus riesgos. Entender por qué existen las actualizaciones, y cómo manejarlas con criterio, ayuda mucho a que tu sitio siga funcionando bien.
Por qué importan las actualizaciones
Las actualizaciones vienen de cuatro lugares: el núcleo de WordPress, los plugins, los temas y PHP. Cada uno cumple una función distinta, pero todos se actualizan para corregir problemas o mejorar algo. Estas son las cinco razones principales por las que las vas a ver.
1. Correcciones de seguridad
Esta es la más importante. Constantemente se descubren nuevas vulnerabilidades, no solo en WordPress sino también en plugins de terceros y en el mismo PHP. En cuanto una vulnerabilidad se hace pública, los atacantes empiezan a rastrear la web buscando sitios que todavía no la han corregido.
Esto no es un problema exclusivo de WordPress. Todos hemos visto noticias de bancos, gobiernos y grandes tiendas en línea que han sido hackeados. Pero WordPress es mi especialidad, así que me voy a enfocar en eso.
Los plugins desactualizados son una de las formas más comunes en que hackean sitios de WordPress.
2. Compatibilidad
WordPress cambia. PHP cambia. Los navegadores cambian. Las actualizaciones hacen que todas esas piezas sigan funcionando juntas. Por ejemplo, un plugin escrito para una versión vieja de PHP puede dejar de funcionar cuando tu hosting actualiza PHP, a menos que su desarrollador lo actualice también.
3. Rendimiento
Muchas actualizaciones hacen que las cosas funcionen más rápido o de forma más eficiente. Eso puede significar menos consultas a la base de datos, menor uso de memoria o pantallas de administración que cargan más rápido.
4. Corrección de errores
Muchas actualizaciones son pequeñas. Corrigen errores raros que solo aparecen en ciertas situaciones, como una falla en el proceso de pago, un problema de diseño o un mensaje de error en el área de administración.
5. Publicidad
Sí, en serio. Algunas actualizaciones de plugins y temas existen principalmente para promocionar algo. ¿Alguna vez entraste a tu panel y viste un anuncio de una oferta de Black Friday o de Año Nuevo? A veces ese anuncio llegó con una actualización. ¡Y a veces es lo único que cambió!
El problema con las actualizaciones automáticas
WordPress te permite activar actualizaciones automáticas para el núcleo, los plugins y los temas. Las actualizaciones menores de seguridad del núcleo ya se instalan solas por defecto. PHP es la excepción, porque es parte de tu cuenta de hosting y no de tu sitio, así que WordPress no tiene control sobre él.
Las actualizaciones automáticas suenan ideales, y a veces lo son. Pero no siempre son la mejor opción para todo.
1. No sabes qué cambió
Cuando las actualizaciones se aplican solas, normalmente no sabes:
- Qué se actualizó
- Qué cambió
- Si afectó algo importante
Si algo se rompe unos días después, rastrear el problema hasta una actualización automática puede tomar bastante tiempo.
2. Conflictos entre plugins y temas
Los plugins no funcionan aislados. La actualización de uno puede chocar con otro plugin, con tu tema o con código personalizado de tu sitio. Las actualizaciones automáticas no revisan eso. Instalan la nueva versión y ahí se quedan.
3. Las actualizaciones mayores tienen más riesgo
Las actualizaciones menores suelen ser de bajo riesgo. Las mayores pueden cambiar mucho. El núcleo de WordPress trata ambas de forma distinta, pero la opción de actualización automática para plugins y temas no. Instala cada versión nueva, grande o pequeña. Además, no todos los desarrolladores numeran sus versiones de una forma que te permita saber cuál es cuál.
4. Reversión limitada
Desde la versión 6.6, WordPress revierte la actualización automática de un plugin si provoca un error fatal que tumba el sitio. Eso ayuda, pero no detecta un formulario de contacto que dejó de funcionar, un proceso de pago que falla sin avisar o un diseño desarmado. Para eso todavía necesitas:
- Una copia de seguridad (backup) reciente
- Una forma de volver a la versión anterior
- Alguien que pueda averiguar qué salió mal
Las actualizaciones automáticas no eliminan ese trabajo. Simplemente te enteras del problema más tarde.
Una mejor manera de hacerlo
No estoy sugiriendo que evites las actualizaciones. La idea es mantener el control y saber qué está pasando en tu sitio. Esto es lo que normalmente funciona mejor:
- Correcciones de seguridad: aplícalas pronto.
- Actualizaciones mayores: revísalas y pruébalas primero.
- Cambios de versión de PHP: asegúrate de que WordPress, tu tema y tus plugins sean compatibles con la nueva versión antes de cambiar.
- Copias de seguridad: haz una siempre antes de actualizar.
Así, las actualizaciones mantienen tu sitio seguro sin tomarte por sorpresa.
Cómo lo manejo yo
Las actualizaciones son una parte normal de tener un sitio web. Ignorarlas pone tu sitio en riesgo, pero dejar todo en piloto automático puede traer sus propios problemas.
Con mis clientes de mantenimiento, leo el registro de cambios de cada actualización, llevo un control de lo que cambió y hago algunas pruebas básicas. También hago una copia de seguridad antes de aplicar cualquier cosa, para que, si algo sale mal, pueda encontrar la causa rápido y volver a la versión anterior. A veces le reporto un error al desarrollador y espero a que salga una versión corregida antes de aplicar esa actualización.
En mi experiencia, los sitios que mejor funcionan son aquellos donde alguien realmente pone atención a qué se actualiza y cuándo.